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Deducciones IRPF por rehabilitación energética

Hasta un 60% de deducción fiscal en tu declaración de la renta

Cuantías de referencia

Máx. 5.000 €/año
Deducción 20% (demanda)
Máx. 7.500 €/año
Deducción 40% (energía primaria)
Máx. 15.000 € en 4 años
Deducción 60% (edificios)

Las deducciones en el IRPF por obras de mejora de la eficiencia energética permiten recuperar entre el 20% y el 60% de la inversión directamente en tu declaración de la renta. Son compatibles con los CAE y con otras ayudas, multiplicando el ahorro total.

¿Qué deducciones existen?

Existen tres tipos de deducciones IRPF por rehabilitación energética, introducidas por el RDL 19/2021 y prorrogadas hasta 2024 (con posible extensión): (1) Deducción del 20% por reducción de demanda de calefacción y refrigeración (máx. 5.000 €). (2) Deducción del 40% por reducción del consumo de energía primaria no renovable (máx. 7.500 €). (3) Deducción del 60% por rehabilitación energética de edificios de uso predominantemente residencial (máx. 15.000 € acumulados en 4 años).

Deducción del 20%: reducción de demanda

Se aplica cuando las obras reducen al menos un 7% la demanda de calefacción y refrigeración de la vivienda habitual. Se calcula comparando los certificados de eficiencia energética antes y después de la obra. La base de deducción máxima es de 5.000 € anuales. Actuaciones típicas: aislamiento de fachada, cambio de ventanas, aislamiento de cubierta.

Deducción del 40%: reducción de energía primaria

Se aplica cuando las obras reducen al menos un 30% el consumo de energía primaria no renovable, o mejoran la calificación energética a clase A o B. Base máxima de 7.500 €. Actuaciones típicas: instalación de aerotermia, calderas de condensación, combinación de aislamiento + sistemas eficientes.

Deducción del 60%: rehabilitación de edificios

La más generosa. Se aplica a obras de rehabilitación energética en edificios de uso predominantemente residencial (comunidades de propietarios). Requiere reducción del 30% en energía primaria no renovable o mejora a clase A/B. Base máxima acumulada de 15.000 € en 4 ejercicios fiscales. Es la más interesante para comunidades que hacen reformas integrales.

Compatibilidad con CAE y otras ayudas

Las deducciones IRPF se aplican sobre la base de inversión neta, es decir, descontando las ayudas públicas recibidas (Next Generation, ayudas autonómicas). Sin embargo, los ingresos por CAE no son una ayuda pública sino una transacción de mercado, por lo que no reducen la base de deducción. Esto significa que puedes recibir Next Generation + CAE + deducción IRPF sobre la parte no subvencionada.

Compatibilidad con los CAE

Los CAE no son ayuda pública sino ingresos de mercado, por lo que no reducen la base de deducción IRPF. Puedes cobrar CAE y además deducirte la inversión neta (descontando solo ayudas públicas como Next Generation).

Requisitos principales

Vivienda habitual del contribuyente (20% y 40%) o edificio residencial (60%)
Certificado de eficiencia energética antes y después de la obra
Reducción mínima del 7% (deducción 20%), 30% (deducciones 40% y 60%)
Obras realizadas entre 2021 y 2024 (pendiente de prórroga)
Facturas y pagos a nombre del contribuyente
Declaración en el ejercicio fiscal de finalización de la obra

Deducciones IRPF por rehabilitación energética

Las deducciones del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) por obras de mejora de la eficiencia energética constituyen un incentivo fiscal directo que complementa perfectamente las subvenciones y los Certificados de Ahorro Energético. Establecidas por el Real Decreto-ley 19/2021 y prorrogadas hasta diciembre de 2025, estas deducciones permiten recuperar entre el 20% y el 60% de la inversión directamente en la declaración de la renta, con bases máximas de deducción de 5.000 a 15.000 euros.

Existen tres tramos de deducción según el alcance de la mejora: el 20% para actuaciones que reduzcan la demanda de calefacción o refrigeración un 7%, el 40% para actuaciones que mejoren la calificación energética a clase A o B, y el 60% para rehabilitaciones de edificios completos en comunidades de propietarios que consigan una mejora de al menos un 30% en energía primaria no renovable. Estas deducciones son plenamente compatibles con las subvenciones y los CAE: el importe de las ayudas se resta de la base de deducción, pero el beneficio conjunto sigue siendo muy significativo.

La clave para maximizar el beneficio fiscal es combinar las tres fuentes de financiación de forma óptima: primero solicitar las subvenciones (que cubren el mayor porcentaje), luego generar los CAE (que aportan un ingreso adicional), y finalmente aplicar la deducción del IRPF sobre el importe neto no subvencionado. Un contribuyente que realice una rehabilitación integral de 20.000 € puede recibir 12.000 € en subvenciones, 3.000 € en CAE y deducir hasta 3.000 € en IRPF, reduciendo su desembolso real a apenas 2.000 €.